Un juego de impro y azar donde el único trofeo es la diversión en viernes por la noche, justo a la hora a la que uno quiere dejar la semana atrás y relajarse viendo locuras; La Ruleta Impro se siente como asistir al set de TV de un juego de competencia donde el más creativo, el más ágil y el que mejor sepa escuchar a sus compañeros de equipo se gana el aplauso y se corona como al más atinado narrador y comediante de relatos al instante.

La maestra en temas de impro, Angélica Rogel (La Improlucha) ideó un nuevo concepto de improvisación teatrera para reír y soltar el estrés, todo comandado por una gigantesca ruleta al fondo del escenario. Las instrucciones en realidad son muy sencillas: dos equipos, llamados familias elegidas, porque ahí donde quizá en un «100 Mexicanos Dijeron (Family Feud)» o ese tipo de dinámica game show, son literales familias las que compiten por el premio mayor, acá son amigos improvisadores reunidos más por amor al arte que por lazos de sangre, se enfrentan en una noche donde la única regla es el famoso «¿Sí, y qué más…?».

La Ruleta Impro

La misma Angélica Rogel funciona como host y referi de la noche. La ruleta se gira y de acuerdo a lo que azarosamente sea elegido por el destino, ambos equipos se van enfrentando en una serie de mecánicas muy de la impro tradicional, para luego recibir el voto del público que con la mano alzada en una palma o puño van eligiendo quién lo pudo haber hecho mejor en cada reto. El premio no es en realidad premio, porque La Ruleta Impro sólo pretende un buen rato con la audiencia. El premio es la diversión y la oportunidad de subirse al escenario a probarse como el mero mero.

Para el que quiera y pueda asistir a varias funciones de la temporada, son en realidad cuatro equipos los que están compitiendo en «el torneo», aunque sean sólo dos los que se turnen las batallas cada viernes. Y dado que la impro va sin guión, el que quiera y pueda asistir a más de una función siempre se va a topar con algo completamente distinto.

La Ruleta Impro

Los retos incluyen impro con objetos, donde cada actor de forma individual trata de darle un significado nuevo a un objeto ordinario; microhistorias de sólo minutos que cada equipo debe repetir con un twist de género (por ejemplo, en mi función, una se contaba como cuento de princesas, y otra como un western); sketches donde los improvisadores deben buscar integrar palabras de una misma orden, buscando hacerlo con un significado distinto al original (en mi función eran palabras religiosas), o uno de los favoritos donde dos personas del público pasan a hacer los sonidos en vivo de lo que la improvisación requiere y cada foley se presta a abrir nuevos caminos en el relato. Con suerte estúpidamente divertidos.

La Ruleta Impro

Lo que La Ruleta Impro logra de manera genial es crear ambiente. La mezcla entre la emoción de un juego de competencia de set de televisión con un formato ultra coloquial de charades entre amigos consigue que sí se genere un verdadero sentido de victoria, al mismo tiempo que en la convención estemos conscientes que ganar o perder es lo que menos importa. Y el público le entra a la batalla como si lo estuviera haciendo desde gradas, mientras Angélica Rogel con un tono de absoluta despreocupación y ligereza, hace lo que quiere con su escena donde no impera el combate, pero sí un respeto a seguir la cadenita y abordarla con humor.

La Ruleta Impro

Se extraña, sin embargo, que sea la gente la que tenga oportunidad de lanzar temas o palabras para que los improvisadores jueguen con eso, cosa que para los amantes de la impro que ya saben qué proponer para que el juego se ponga interesante, siempre será un momento esperado de cada reto. En La Ruleta Impro es más bien Angélica la que va tomando decisiones sobre palabras clave, títulos y temas a seguir, repito, es su juego y ella es dueña de ese escenario, pero no deja de parecer como una oportunidad perdida para que la audiencia se pueda integrar desde un lugar que siempre parecerá como tuvieron chance de aportar a la comedia.

La Ruleta Impro

Parte del disfrute de la impro es llegar abierto a ser maravillado por un momento especialmente atinado, sabiendo que en el camino hay mucho trastabilleo que tiene su propia magia. La razón por la que uno logra soltar bocanadas de alaridos con un dardo que se clava justo al centro del tablero, es porque existe la posibilidad de que vuele y caiga para otro lado. El saborcito dulce de ésta y otras dinámicas de impro en teatros no viene de que cada escena, cada diálogo sea un «10, 10, 10» por todo el pizarrón, sino de esos picos donde todos los astros se acomodan para que lo improvisado parezca escritro, reescrito y re-pensado hasta el cansancio por un genio. Esos instantes de dicha pura que improvisador y público comparten como triunfo en simultáneo.

La Ruleta Impro

¿La Ruleta Impro los tiene? Puedo decir que en mi función los hubo. Es un montaje sencillo que no pretende hacer gala de grandilocuencia, donde incluso el que desde consola se equivoquen con la numeración en el marcador es integrado a la comedia como parte de los errores a los que estamos abiertos porque el formato es bellamente imperfecto. La Ruleta Impro consigue lo que vende: ven y pasa un rato de poca seriedad en viernes en la noche donde cualquier cosa puede suceder, menos lo que ya sucedió en una función pasada.

La Ruleta Impro se presenta los viernes a las 20:30 pm en El Círculo Teatral.