Un ring de box que cobra vida en un foro para conciertos, y un simpático y entrañable unipersonal sobre saber perder para aprender a ganar en la vida, El Último Round llega al teatro mexicano lleno de carisma argentino, y un actor de múltiples facetas que consigue hacer del perdedor de una historia, el verdadero héroe, cuyo triunfo no se encuentra en un score, sino en la determinación y honestidad con la que aborda la derrota como su cinturón de campeonato, en un montaje de emocionantes estímulos que en Central Granada 67 se vive como todo un knock out.

El Último Round

Central Granada 67 tal vez no es el lugar en el que uno piensa cuando hablamos de un monólogo de teatro. Más pensado para conciertos y otro tipo de espectáculos, la compañía detrás de El Último Round aprovecha el formato del foro para hacer de su escenario un ring de box que nunca deja de apantallar con nuevos trucos bajo la manga. Aunque más allá de visuales electrizantes, el pulso al centro del monólogo no deja de ser una inusual fábula sobre la derrota como otra forma de ganar ante la vida, y una interpretación francamente estimulante por parte de Lucas Solustri, que carga la obra sobre sus hombros con un despliegue de encanto natural.

El Último Round

Como un simpático guiño, Lucía Ferreyra y Lucas Solustri escriben esta historia como dividida por bloques, en este caso «rounds», y la inician con la pelea más importante en la carrera de Jesús el Chucho Sombras, justo cuando están por darle el golpe que lo va a dejar tirado en la lona, para irnos de regreso a manera de flashback, round por round, contando toda su historia de vida. Primero, a cuando es un niño y su papá, un enorme aficionado del box, le mete en la cabeza que la mayor razón para apasionarse por las peleas es porque el box es un deporte honesto, lo que hay sobre el ring es verdad. Relación que germina en él el amor por el box, pero no es sino hasta adolescente, después de una pelea en el colegio, que comienza a ilusionar la idea de convertirse en boxeador.

El Último Round

Pasan los años y conoce al que eventualmente será su manager, un mafioso en todo el sentido de la palabra, que es quien lo toma bajo su ala para comenzar a entrenarlo como boxeador profesional, y le otorga el nombre de Chucho Sombras. Pero aquel único precepto de honestidad que su papá infundó en él de pequeño se ve cuestionado, cuando Jesús se enfrenta contra las peleas amañadas, y es contratado para dejarse ganar. Cosa que cambia el rumbo de su carrera para siempre porque se descubre un gran perdedor. Un hombre que puede hacer una vida y una profesión de ser derrotado, pero con toda la seriedad, el entrenamiento y el profesionalismo de cualquier otro que pretenda ganar.

El Último Round

El texto de Ferreyra y Solustri es más que nada tierno, si bien suelta con demasiada velocidad el conflicto moral que Jesús habría de cargar al dedicarse a la mentira, en un deporte que su padre fallecido siempre adoró por su sinceridad. El Último Round despeja rápidamente nociones existenciales y culpistas que pudieran haber ofrecido exploración más profunda, para mejor centrarse en una trama que todo el tiempo avanza, y manejarse como un documento biográfico, aún si estamos en presencia de un boxeador ficcionado. El monólogo entonces se vuelve un mucho más recto documento de vida, que va saltando en el tiempo para poder abarcar los muchos eventos desde sus 7 años y hasta sus 40’s que lo establecen como el gran perderdor en el que se ha de convertir, cuya habilidad que pudiera parecer mediocre, acaba convirtiéndose en realidad en un genial ejercicio sobre soltar el ego y abrazar la frustración y decepción que uno no puede evitar en la vida.

El Último Round

Aún con un texto sencillo que no pretende mayor algarabía, Lucía Ferreyra, que también dirige, viste el unipersonal con franco espectáculo, para dotarlo de una energía que nunca deja de vibrar. Y ahí es donde lo orgánico de un lugar como Central Granada 67 hace lo propio. Más una especie de almacen, que un teatro, el espacio carga con una personalidad que se presta al show. Y los primeros en aprovecharlo de forma excitante son Matías Gorlero y Ana Luisa Gama en la iluminación y escenografía, que pintan con estruendosos rayos de luz una escena que asombra y transporta de forma muy inmediata a la sala de una pelea que bien podría estar sucediendo en Las Vegas. Al tiempo que con colores y focos muy puntuales van ilustrando la historia de un personaje que pareciera atrapado en dos facetas: su lado dedicado a un deporte que brilla con oropel, y sus momentos de intimidad que son todo menos exravagantes.

El Último Round

Junto con Federico Montero, en la música original y el diseño sonoro, que es el otro gran elemento que toma por sorpresa el foro para hacer del monólogo algo muy vivo, muy envolvente y muy lleno de su propio universo. El Último Round se construye completo y encendido a través del buen ojo de todos los involucrados; y es gracias a un montaje trepidante, con coreografías de pelea en cámara lenta casi cinematográgicas de Mayra Rubino, que la historia de Jesús el Chucho Sombras acaba alcanzando otro nivel de altura.

El Último Round

Y bueno, al admirable trabajo de Lucas Solustri en el papel estelar, un actor enormemente expresivo, con una variedad de gestos y máscaras corporales en su arsenal, que más allá de prestarse a un juguetón ejercicio de múltiples transformaciones, hace de Jesús un personaje enormemente enternecedor, conmovedor en su capacidad de ver la vida desde un lugar noble, y unas sinceras ganas de hacer las cosas bien. Aunque esas cosas sean dedicarse a perder, pero hacerlo bien, hacerlo correctamente y con el esfuerzo que cualquier otro entrenamiento requiere. Lucas no solo divierte con interpretaciones que construye desde el sentido del humor, pero finalmente mueve con la total franqueza con la que le da rienda suelta a un personaje que de algún modo nunca deja de ser el niño que sentado en el sillón veía a su papá acalorarse de puritita entrega ante un deporte que le aceleraba el corazón. Y es ahí donde detrás de los guantes de box se encuentra la verdadera capacidad de El Último Round para asestar un golpe definitivo.

El Último Round se presenta este sábado 26 de septiembre a las 21:00pm en Central Granada 67.