La Academia del Oscar anunció esta misma mañana que a partir del próximo, la ceremonia estará premiando una nueva categoría: Mejor Película Popular. ¿Y no es eso un poco perjudicial?

Estamos en presencia de los Óscares convirtiéndose en los VMA’s, amigos. Acuérdense de este día porque la historia cinematográfica como la conocemos está a punto de cambiar.

John Bailey, Presidente de la Academia confirmó hoy (a través de este comunicado que puedes leer aquí) que los Oscar estarían integrando una nueva categoría a su lista de premios, la de Mejor Película Popular. Literalmente usando el término “popular” como si eso significara algo remotamente peculiar. Y nosotros tenemos muchas preguntas que levantar respecto a eso, comenzando por…¿popular está peleado con bien logrado?

A principios de este año, notó Variety, Black Panther de Marvel se discutió entre críticos en Estados Unidos como una posible nominada al Oscar. ¿Y no es ésa una película popular? Pero dejémonos de supuestos, ¿qué son La La Land, Lord of the Rings: The Return of the King, Chicago o Gladiator? Les estamos llamando poco populares, o peor aún, en futuras entregas del Oscar, películas como ésas acabarían encasilladas en categorías populares y no podrían competir por la grande.

Tanto que resolver.

¿Y no es un poco perjudicial para la industria del cine en general que la Academia esté reconociendo que películas como Three Billboards Outside Ebbing Missouri, Moonlight o Sideways son “poco populares” porque por supuesto que no logran competir en taquilla contra las grandes de Pixar o The Rock? Se siente como si el Oscar, aquel figurín al que todos volteamos a ver para que nos diga qué tiene méritos increíbles en cine, esté haciendo menos a las que antes premiaba con gusto. Como queriendo decir, “Están bien hechas, pero no le interesan a muchos”. ¿Y qué significa eso para la de por si escasa posibilidad en taquilla de las cintas no populares?

Otra cosa hubiera sido si el fraseo del nuevo premio fuera distinto. Tal vez no “popular” pero “de gran formato” o algo meramente numérico, “En esta categoría sólo puedes entrar si tu productor gastó más de $100 millones de dólares en la película”, o incluso algo de datos duros, “Premio a la cinta más exitosa en taquilla durante el año”. ¿Pero popular? Popular se siente como el premio de rey de la graduación en la preparatoria pesada, y todos sabemos que ese premio lo gana el quarterback del equipo de futbol.

Y en cualquier caso, ¿no para eso tenemos un People’s Choice, un Teen Choice Awards, unos MTV Movie Awards donde la gente se conecta para votar por su favorita y la ganadora no pasar por el proceso de curación que sí esperamos del Oscar? El Oscar que además ha premiado a Shakespeare in Love encima de Saving Private Ryan o a Titanic sobre Good Will Hunting, o sea que ni siquiera podemos decir que la popularidad no ha triunfado sobre las cintas con mejores críticas.

Lo entiendo, los ratings del Oscar van para abajo y la gente parece estar cada día menos interesada en las Phantom Thread del mundo y más en las Deadpool, y eso representa un problema para una Academia que al final del día es negocio. ¿Pero no acaso una Ready Player One o la exitosa, pequeña e indie A Quiet Place podrían ser consideradas para un premio sin necesidad de hacerles su categoría aparte que se siente como una palmada en la espalda un suspiro tranquilizador de “ya…ya”?

Cuando The Dark Knight o Mad Max: Fury Road estuvieron nominadas, nadie pensó, “esto es la Academia queriendo ganar seguidores jóvenes o bobalicones” porque sabíamos que Christopher Nolan o George Miller se habían ganado su lugar entre las grandes, y en la taquilla como bono. Ahora El Oscar nos está haciendo dudar de sus intenciones… y pues qué triste.