¡Hazte a un lado, Mentiras! El nuevo musical original de México está naciendo desde el lugar más inesperado, la pluma de Chumel Torres, y podría estrenarse este mismo año con la promesa de ser todo un Book of Mormon.

Es oficial. Chumel Torres hace de todo. El hombre que se proyectó a la fama con El Pulso de la República en YouTube, y que luego conquistó HBO con su propio show y rompió récord de ventas con su primer libro, La Historia de la República, ahora va a meter un pie en el teatro y lo va a hacer con su primera producción musical, escrita y compuesta por él (su hermano Emilio, Claudio Martínez y un pequeño equipo de guionistas que lo ayudan).

Me senté a platicar con Chumel para que nos contara en exclusiva un poco más de este proyecto (del cual aún no podemos revelar ni el título ni la trama) una historia que le vino a la cabeza desde hace muchos años y que no fue sino hasta que vio The Book of Mormon en Broadway que se le ocurrió considerar para teatro musical; y que, en el espíritu de todo lo que tiene la firma de Chumel no va a seguir precisamente todas las reglas, empezando por el casting, para el que está aferrado en buscar a actores talentosos y no precisamente tan famosos.

Chumel Torres y su musical en teatro

Instagram: @chumeltorres

¿Entonces dices que es como un «fuck you»?

Es un fuck you a muchas cosas. ¿Qué está haciendo este wey haciendo un musical? Precisely. Como no nos estamos deteniendo en eso, porque no es lo importante, tampoco quiero como un…Manuel Landeta, porque cero va de eso. Claro que haría un casting y si cantan cabrón pues venga, pero también es eso, como lo estamos escribiendo weyes que no escriben musicales, no exige demasiado vocalmente, exige cabrón en acting y en comedia, como The Book of Mormon. Si las estoy cantando yo al momento de escribirlas, imagínate, no somos grandes cantantes. Bueno, mi hermano sí, pero no vamos a hacer un I Dreamed a Dream porque no es la idea. Es The Book of Mormon, yo creo que el triunfo va a ser que es muy cagada y es fucking fresh, fucking fresh.

¿Y cómo se diferencia de otros musicales mexicanos?

Yo he estado viendo musicales mexicanos y es de eso de…»¿Dónde está Laura? ¡Laura no está, Laura se fue…” Estoy muy en contra de los musicales de rockola, sé que funcionan, pero se me hacen una mamada creativa. Se me hace una grosería al público que hagas adaptación de música con calzador. Creativamente se me hace una nacada. Es algo irrespetuoso. En cambio ves The Book of Mormon ¿y quién lo escribió? ¡Los weyes de South Park! Y entonces esas son mis credenciales para escribir esto. Lo escribimos weyes que no saben un pito de teatro, pero esa es la parte padre porque seguramente alguien nos va a meter un trazo, alguien nos va a decir esto no funciona, esto sí, pero el musical ya está hecho, no hay marcha atrás.

¿Tienes en la cabeza a algún director?

No.

¿Te atreverías a dirigirlo tú?

No lo dirigiría yo, no le haría eso al musical, ahí sí no.

¿Y tampoco lo protagonizarías?

Sí lo actuaría, eso probablemente sí, está muy cagado. Me late y además el personaje está inspirado un poquito en mí. Sin pedos lo haría, pero en cuanto a dirigirlo no le haría eso al musical porque quedó tan bonito escrito que bien dirigido podría salir muy bonito. Que sepas, que hayas visto muchos musicales no te da el knowledge para dirigirlo que sí te va a dar una persona que sabe lo que está haciendo.

The Book Of Mormon

Escena de la ganadora del Tony, The Book of Mormon, gran inspiracón de Chumel.

La gente que te conoce por El Pulso de la República, ¿va a encontrar a ese Chumel en el músical? ¿Le vas a meter cosas políticas?

Hay un humor muy gringo. Es como si estuvieras viendo una película de Will Ferrell este musical, como goofy, pero físico, no busca para nada ser político. Tiene un tintecito en una cosa de en dónde se desarrolla esto, pero no es nada político, es un musical, no es El Privilegio de Mandar.

¿Y como para cuándo lo ves listo?

Yo creo que este año…acabamos de hacer las canciones, terminamos con las últimas dos ya en un mes, estamos trabajando mucho y de ahí me gustaría darle dos vueltas al guión. Quiero que lo vea gente de teatro y me dé su opinión. Según yo es lo mejor que he escrito ever, pero me gustaría que alguien lo viera, porque luego lo terminas viendo tanto que lo ves hermoso. Según yo la idea es muy buena. Sé que las canciones están buenas porque cuando las enseño me lo dicen mucho.

Hicimos en el estudio de mi hermano varias veces las canciones, las tengo aquí en la cabeza, pero están cantadas y tocadas, sigue arreglarlas, o sea meterle los arreglos, pero eso no lo hago yo porque no le sé.

¿Ya habías trabajado antes con tu hermano, Emilio?

Él nos hace los scores de Máquina, pero nunca habíamos escrito juntos una canción…menos 14, pero pasó una cosa bien rara, porque como somos hermanos, componiendo medio nos leíamos la mente. Él estaba tocando y yo empezaba cantar, y yo de pronto lo volteaba a ver y me daba otra vuelta como en una octava distinta que era justo lo que quería. El guión es mío, la música es de él. En el primer ensayo salió la primer canción. Nuestro Sargent Pepper. En ese primero. Empezamos high as fuck, entonces la emoción era mucha y se avanzó rápido.

¿La idea ahora es buscarle productores, no sé, un Alex Gou, un Morris Gilbert?

Sería una grosería no buscarle un papá bonito a este hijo tan bonito. Cuando estuve con Gou, por ejemplo, que me produjo la gira de Cuna de Votos, dije, esta gente le sabe, y lo que para mí fue parir chayotes fue hacer BlackBerry que lo hice solo, y dije por qué sufrir esto cuando puede ser indoloro si no es mi jale, no lo quiero aprender. Yo ya di a luz, no voy a construir la cuna también, no me hace más papá. Y si hay banda que le sepa a esto, bienvenidos.

¿Qué sonido tiene el musical?

Empieza muy musical, jazz hands, pero tiene muchas cosas. Por ejemplo, nuestra balada, no es una balada, es un rap, como un Hamilton chiquito muy sentimental, como trip-hop. Hay otra que es como un Don’t Cry For Me Argentina de ella, hay otra que es del malo que es súper Scar, tiene muchas tesituras, hay una parte que los tíos de uno de los personajes que son tres géneros de la música tradicional mexicana, uno norteño, otro gupero y otro buchón, entretejen la rola. Hay otra que es happy punk, tiene como muchos parches. Es un quilt muy lindo.

Tenemos un musical de muchísima calidad, el guión está cabrón, las rolas se te quedan, están padrísimas, es original, no es adaptación de nada lo cual me da muchísimo orgullo, tiene hasta soundalikes de los Tigres del Norte.  Eso es lo que más me gusta del musical. Tiene un poco el espíritu del Pulso en ese sentido, que es algo que no se hace porque “es demasiado gringo”.

Como no queriendo, ahorita soltaste referencias a Evita y a Lion King, ¿ustedes son musicaleros?

Nos gusta escuchar musicales a todos y cada quien tiene diferentes estilos. Por ejemplo, yo me sé The Book of Mormon de memoria, pero también me gusta mucho Lloyd Webber, Fun Home, Waitress; y luego Osvaldo (Cazares, guionista) es súper Rocky Horror Picture Show o Little Shop of Horrors, Andrea (Ruiz, guionista) es fan de Hamilton, se sabe todas las canciones, entonces entre nosotros se arma cabrón. Pero incluso nos lleva a encontrar más musicales. Yo, Fun Home no la conocía y es una belleza. Matilda. Nos encanta lo que hace Tim Minchin. Yo creo que Tim Minchin es lo más cercano a este musical.